VINCENT
Estos maldit0s guantes le quitan la sensibilidad a todo y temo lastimarla por la tosquedad.
Necesito más y sé que ella también, sus caderas han comenzado a menearse sobre mí eróticamente, parándomela a un nivel insoportable.
Mi polla tiesa y mis testículos latiendo dolorosamente.
La agarro de la cintura y la controlo para girarnos sobre la cama.
La acuesto y me separo un poco para dejarla respirar.
Observo a mi hembra acostada sobre las pieles, dispuesta a entregarse, respirando agita