NARRADORA
El Rey Edmund sintió cómo la silla de mano se detuvo, podía sentir la hostilidad intensa delante de él.
Ni siquiera se asombró cuando leyó que la reunión sería en la frontera.
Al ser un monarca importante se esperaría que lo recibieran en el palacio real, sin embargo, entendía la posición del Rey Bestia.
Permitía que tocara sus tierras, solo hasta la frontera y gracias a los Hombres Lobos.
Edmund tomó la mala decisión de apoyar al bando perdedor, así que era hora de asumir las consecu