NARRADORA
El rugido de dolor se escuchó de macho Drakmor al ser herido por las puntiagudas y afiladas extremidades de hielo, que lograron perforar al fin algunas escamas de la armadura.
“¡¡No se queden paradas como tontas, huyan a un sitio seguro, eso solo lo detendrá por un segundo!!”
Aaron les gritó en la mente y las Centurias entonces reaccionaron para escapar, saltando a otras ramas cercanas.
El enorme Alfa del Pantano aterrizó también en la isla más próxima, soltando a Alondra.
Estaba asus