NARRADORA
La Beta los miró a todos y en sus ojos, algo había cambiado.
La manada del pantano valoraba la fuerza sobre todo y esta hembra, había demostrado sus ovarios, sin embargo, siempre hubo una última resistencia.
— ¡Disculpe Alfa, pero creo que, al inicio, se dijo bien claro que no se usaría el poder de su mate!
Uno de los guerreros más ancianos refutó, frunciendo el ceño.
— Si tus ojos no vieron como los míos que mi hembra fue envenenada, entonces creo que ya es hora de que te re