ANASTASIA
Estoy a su completa merced con mis nalgas levantadas, solo recibiendo esta salvaje copulación que me lleva a los límites de la oscura lujuria y hace que me rompa en mil pedazos del placer.
— Aaahhhh – grito alto y saco mis caninos, cuando un orgasmo arrasador me atraviesa y siento mi coño convulsionándose, calentándose en llamas y viniéndose alrededor de esa dura polla que me llena y es mía, solo jodidamente mía para darme este placer que me deja casi inconsciente.
Mi lobo de fuego ru