NARRADORA
— ¡Estás completamente loco, macho salvaje, guárdate esa cosa, maldici0n!
Anastasia se giró de espaldas sin poder soportar tanto descaro, sus mejillas más rojas que su pelo.
¡No hacía falta que se la parara para darse cuenta de que era enorme! ¡Todo en él venía tamaño XL!
— Sé que somos mates, pero yo no quiero ninguna pareja, así que lo lamento, de verdad, pienso que lo mejor para ambos es disolver esto ahora mismo – le dijo de repente intentando mantener la calma y de paso, la cord