AMALIA
— ¡Aaahhh! – gimo de dolor cuando mi cerebro se está entumeciendo.
Mi cuerpo temblando salvajemente mientras intento resistirme con todo al mandato del Alfa, pocas veces he visto a Cedrick usarlo de esta manera.
Él sabe muy bien el daño que les hace a los lobos, doblegarlos en contra de su voluntad.
Pero aunque me vuelva loca por completo, no soy una omega que él puede doblegar a su voluntad, ¡no voy a ceder!
También soy una loba poderosa, la única hija de mi padre, no puedo ceder, ¡no p