—Habla de una vez —dijo frotando su cuello.
Entonces Enzo comenzó a contarle toda su historia con Verónica.
Hace cinco años atrás
—La conocí en un procedimiento policial. Yo era detective en ese entonces y ella la abogada del caso. Al principio todo se limitaba a trabajo estrictamente profesional —inició el relato—. No suelo envolverme con mis colegas, pero una tarde después de una larga jornada de trabajo, salimos a tomarnos algo. Ya sabes como es esto, tragos, mujer y hombre, igual sexo.