Julia regresó a la mesa, pero Claudia ya empezaba a sentirse incómoda. Con un movimiento leve de cabeza le indicó que quería ir al tocador. Sin decir palabra, ambas se pusieron de pie y caminaron hacia el baño.
Justo en ese momento pasaron junto a la mesa donde estaba sentado Germán.
El guardaespaldas, al advertir su presencia, reaccionó con rapidez y se inclinó fingiendo que algo se le había caído al suelo. Sin embargo, el movimiento brusco coincidió con el paso apresurado de Claudia, que no