Un brazalete abandonado y un susto de muerte.
Toc toc toc ( sonido d ella puerta al ser tocada)
—Buenos días, caballero...
—Mmm— gruñido al despertar.
Abrí los ojos lentamente, con la espalda hecha trizas y el cuello en un ángulo que definitivamente no era natural. Dormir en el suelo nunca fue mi fuerte. Me quejé en voz baja mientras me sentaba, llevándome la mano al cuello y girando los hombros con el sonido de crujidos que habrían asustado a cualquier ser vivo decente.
— ¡Va!
Me puse de pie de golpe, lo que fue un error. El dolor me baj