Era sábado y estaba sola en mi apartamento. Giorgio se había ido muy temprano, ya que tenía una reunión importante y no regresaría hasta la noche. Así que decidí pasar un día normal, como solía hacerlo antes. Me levanté de la cama y fui directo al baño. Hoy me sentía muy animada.
Me cambié con algo cómodo y salí. Me subí al coche y lo encaminé al centro comercial. Quería comprar muchas cosas y, más tarde, iría a visitar a Jim.
Camine por el centro comercial, tratando de distraerme, de olvidar p