Capítulo 33: Más sensible a él.
Raymond abrió la puerta de la habitación con un movimiento brusco del brazo.
CLANK~
Ayseli sintió el aire helado del pasillo perderse detrás de ella cuando el macho cerró con un portazo.
¡PUM!
Ese sonido resonó en la gran estancia, como un golpe metálico que sellaba su encierro.
La cargaba todavía en brazos, fuerte, con ese calor varonil que se filtraba hasta sus huesos. Pero en cuanto cruzaron la estancia, él no dudó en dejarla de pie.
La bajó de un tirón, como quien se libra de un peso