Capítulo 17: Eres libre, Luna.
«No bajes la guardia», advirtió la loba. «Hay algo en ese suero, Ayseli. No lo olvides… aunque la diosa esté de nuestro lado… Sabemos que aquí nadie nos quiere con vida…»
Los dedos de Ayseli, apretaron el borde del plato con fuerza, dejando marcas en la carne blanda de sus manos.
Ella se obligó a seguir comiendo.
—Mmm…
No iba a darle el gusto a ese Alfa de verla débil otra vez… No ahí.
No con ese bosque enorme frente a ellos y ese cielo que parecía helar los huesos.
La brisa cambió y le