Capítulo 27
Vicente estaba en su habitación, el lobo observaba con los ojos abiertos un hermoso espectáculo.
Una loba desnuda se deslizaba sobre él, intentando avivar su deseo con movimientos sensuales.
Era hermosa, sensual, su boca entreabierta lo invitaba a tomarla, Pero si virilidad no pensaba igual.
Nada.
Un gruñido de frustración escapó del Alfa, le dió un golpe a la cama, estaba furioso.
La empujó al suelo con brusquedad, La loba cayó asustada, el se llevó las manos a su cabeza, frotándo