El barco de suministros Aurora Australis apestaba a combustible diésel, pescado congelado y secretos.
Me aferré a la barandilla mientras la embarcación se alejaba del pequeño puerto de Ushuaia, el último punto de civilización antes de adentrarnos en las aguas que separaban el continente de las Islas Georgias del Sur. De la Instalación Aurora. Del infierno.
Tres días habían pasado desde la luna llena. Tres días de preparación frenética, de memorizar planos incompletos, de repasar mi identidad fa