Cuatro días.
Cuatro días de rutina asfixiante, de muestras etiquetadas y silencios calculados. Cuatro noches de gritos lejanos y sueños fragmentados donde Elena me llamaba desde celdas que nunca lograba alcanzar.
Pero también cuatro días de observación. De memorización. De construcción paciente del rompecabezas que era la Instalación Aurora.
El Nivel Blanco era el más extenso. Laboratorios, oficinas administrativas, dormitorios del personal, áreas de servicio. Aquí trabajaban los técnicos, los