Mundo ficciónIniciar sesiónVuelvo a dejarme caer en la banca y oculto la cara con las manos. Sollozo sintiéndome desdichada. Sí de verdad estoy embarazada, ¿qué haré? Jamas podré abandonar el palacio. ¿Y sí Jade...?
—Levántate —ordena Gian con voz inflexible.
Lo ignoro.
—¡Levántate, Veena! —alzo la vista, dispuesta a maldecirlo, pero lo pienso mejor al ver su dura expresión llena de rabia.
Al ver que no hago lo que pide, se inclina y tomándome del brazo me levanta de un jalón. Me pega a







