76. Nadie subestima a Clara Salvatore.
Clara aguanta la respiración cuando oye al soldado.
Y se gira hacia Ryan.
Ryan también voltea a mirarla.
Ambos vuelven a intercambiar sus pensamientos sin decir una palabra, y Clara se gira a ver el hospital.
—Ordenaré que la lleven a la ciudad —Ryan lee sus pensamientos—, ¿Por qué no te quedas aquí…?
—No puedo —Clara solloza. Aparta la mirada del hospital para buscar los ojos de Ryan—, tengo que ir por mis hijos. Pero —ya no le quedan lágrimas que dar, o sentir. Se siente tan vacía ahora y lo