80. Saldando cuentas
Clara duró un día más en el hospital de Estocolmo antes de subir al avión privado del Ryan junto con un centenar de escoltas y con los mellizos sanos y salvos.
Aún debía recuperarse de la herida en la pierna pero no resultó ser nada grave. Volvería a caminar dentro de unas semanas sin ningún problema.
Cuando pisaron tierra, Ryan debía continuar con sus deberes y mientras tanto, quien se quedaría a cargo de ella y los niños cuando no estuviera sería Martín.
—Ryan me ordenó quedarme aquí —dijo