Capítulo 189. Entregados a la pasión
Miguel caminó con pasos largos hacia el ascensor, sin poder dejar de preocuparse y hacerse decenas de preguntas «¿Qué pudo haber pasado entre ellos para que se enojaran y terminaran discutiendo así tan de repente? Se veían felices, sonrientes, después de haber visto a Diego tan enamorado, estaba seguro de que haría lo que Anaís quisiera», pensó, sin poder dejar de buscar una razón lógica para esa discusión.
Frunció el ceño cuando vio que el ascensor comenzó a pararse en todos los pisos, sin emb