Capítulo 43. No obedezco a nadie.
Caminé por el pasillo con el corazón latiendo a toda velocidad, mis pasos resonando en el silencio opresivo de la mansión. Lo que acababa de ver me había dejado con una sensación extraña, una mezcla de rabia, incomodidad y algo más que no quería reconocer.
Las imágenes de Dominic con esas mujeres se repetían en mi mente, como una película que no podía detener. Los gemidos, los cuerpos entrelazados, la crudeza de la escena... todo se mezclaba en mi cabeza, creando un caos que no sabía cómo mane