Cap. 63. El porqué de mi venganza.
Vittorio disfrutaba de su copa de vino con la confianza de un hombre que creía haber burlado al destino.
Se recostó en su viejo sillón reclinable, el mismo que había pertenecido a su difunto padre, mientras contemplaba las llamas en la chimenea con una sonrisa de satisfacción.
Había escapado, tenía dos millones de euros en efectivo y un plan para comenzar de nuevo lejos de Italia. Todo estaba bajo control. O al menos, eso pensaba.
Ya que un golpe seco en la puerta lo sacó de su ensimismamient