Llegamos a la casa de Alessandro, entramos y un silencio invadía toda la mansión, eso estaba muy extraño, Alessandro subió corriendo las escaleras llamando a su madre y hermana, pero nada el silencio reinaba allí, bajo apesadumbrado me dio la mano para salir a buscarlas al jardín y nada ni siquiera los guardias estaban por allí
Yo me estaba preocupando ya, entonces cuando de nuevo entramos y llegamos a la sala unos gritos nos hicieron sobresaltar
—Sorpresaaa
El lugar se iluminó y asomaron el