Amaneció y el sol con sus rayos calentitos nos recibió, abrí mis ojos y me sentí abrazada, mire unos brazos encima de mi cuerpo, apretándome, dormimos de cucharita, sonreí, pero las ganas de orinar me podían a duras penas logré zafarme y salí de la cama, entre al baño, me demoré un poco y procedí a darme una ducha
Cuando salí de a ducha y miré a la cama, Alessandro seguía dormido, pensé que debe de estar muy cansado por estar haciendo el amor y tener algunos orgasmos, me vestí y baje para ir a