Alessandro y yo nos sentamos en la sala de espera hasta que salieran mi padre y mi tío, nos abrazábamos allí besándonos despacio, la señora Alessa y Mara estaban sentadas a nuestro lado, a veces nos observaban, pero eso no nos molestaba, más estábamos preocupados por la salud del padre de mi novio
Cuando salieron ambos de la habitación se acercaron a nosotros y nos pidieron que los acompañáramos, mi papá le informó a la mamá de Alessandro que más tarde regresaríamos de nuevo, nos despedimos y n