SIGUE NARRADOR
En la casa de Sebastián sus perros labradores correteaban por doquier felices con su amo amoroso. Los llamo a la cocina para darles sus alimentos, los dejo comiendo y subió a su habitación para alistarse, pues iba a visitar al exesposo de su amor. Dio un último vistazo al espejo que reflejaba su semblante, su atractivo. Levanto ambos pulgares y soltó un "listo".
Salió de la habitación muy alegre, bajo las escaleras y salió dejando su casa muy segura, porque sus canes estaban entre