NARRADOR
Alexander puso su mano en forma de puño en su mentón, sus ojos miraban al vacío, trataba de recordar por qué movía sus párpados, sus labios entreabiertos. Fueron varios minutos inquietantes, todo observado por su esposo, que no perdía de vista ninguno de sus movimientos. Murmuraba algo inentendible hasta que fijó los ojos en su esposo y habló dudoso
—¿E...? ¿Estás seguro, Danko? Yo... no recuerdo nada
El ruso le aseguró con tristeza
—Es cierto. Además, hay videos de la cámara de segurid