NARRA KIARA
Dios mío, al entrar al jardín jamás creí ver y escuchar lo que presencié, mi corazón estallaba de alegría, ver a la señora Alessa allí parada junto a mi papá y a su esposo con esa hermosa sonrisa hizo que mi alma saltara de la felicidad, Alessandro estaba raro como si su mente se hubiese quedado en blanco, sin embargo, su madre le preguntó si estaba de acuerdo o si objetaba algo, pero su hijo reaccionó diciendo que mientras ellos dos sean felices no se interpondría en nada de lo que