CAPÍTULO 29. EL AMOR
Los siguientes días, trascurrieron si mayor novedad, mamá se desenvolvía exitosamente en el trabajo, papá también, las cosas entre Joel y yo no podían marchar mejor, de vez en cuando nos toqueteabamos por ahí disimuladamente pero aún no teníamos sexo, era algo divertido.
Esa complicidad era encantadora, de vez en cuando, en las noches, teníamos conversaciones subidas de tono y debo confesar que me toqué un par de veces mientras hablábamos, creo que de cierta manera, esos comportamientos fortal