CAPÍTULO 28. SALIDA FAMILIAR
Ya estábamos listos, le escribí a Joel y ya venía en camino por nosotros.
Lucía tan guapo... Unos jeans medianamente ajustados, una camisa negra abierta a medio pecho y sus lentes oscuros ¡wow! Espectacular monumento es ese hombre.
Yo, por mi parte, después de tanto dudar, me puse un corto vestido plateado, con unos botines bajitos para no cansarme.
Subimos al auto y nos marchamos.
Joel sugirió un sitio y allí llegamos, se veía bastante exclusivo.
Ingresamos al lugar, papá preguntó si yo podía