A Charlie no le sorprendió haber tocado un punto débil que no debía. Impulsiva bien podría ser su segundo nombre. Además, estaba en la misma pantalla que la foto de un chico atractivo cuyos ojos podían robarte el alma. No esperaba que la acción lo enviara a su puerta al día siguiente. Normalmente, se las arregla para salir de problemas, pero esta vez, Charlie está más metido de lo que podría haber imaginado. Su cita es un hombre lobo, y tiene planes para su vida juntos en un mundo subterráneo d