Val llega primero a mi apartamento. Su alegre personalidad rubia está en su máximo esplendor cuando entra por la puerta. —En cuanto me lo cuentes todo, lo solucionaremos—, declara antes de que pueda hablar. Me da una botella de vino y me abraza con un solo brazo. —Abre esto. Charlie debería llegar en cualquier momento—.
Se supone que aún no sabe nada de hombres lobo. Para mantener a la manada a salvo, a una mujer no se le cuenta sobre su pareja hombre lobo hasta que está lista para casarse. Per