26.
Charlie.
Entré por la puerta del despacho de Mica, completamente fuera de mí.
¡Joder!
¿En qué momento las cosas se habían ido de mi control tanto?
Miré hacia la maldita hija de puta que me tenía cogido por los huevos, parecía estar disfrutando con aquella situación más de lo que había es