25.
Leo.
En el callejón de aquel barrio pijo me preparaba, mientras Poli me daba consejos, poniéndome aún más nerviosa, Omar me miraba de reojo y Samuel me ayudaba a colocarme el micro, con los del FBI metidos en su furgoneta, al otro lado de la calle.
- Estaremos escuchando, Leo – empezaba aquel plasta, preocupado por mí – si sientes que estás en peligro&hel