Vida profesional y vida personal.
Las cosas no estaban del todo bien. Una vez que se cercioraron que Delclaux no iría a ninguna parte, aparte de su casa, la discusión continuó entre los miembros de la Junta Directiva. Ahora la lista de «cosas por hacer» se había hecho más larga. Por amor a Dios, siempre estaba sumando cosas y no restando. Tenía que llegar a un acuerdo de qué hacer y por dónde comenzar.
Siendo honesto, la propuesta de Francis lo había sorprendido, aplastando un poco el enojo y la traición que sentía. Sin embarg