Estoy jodido.
Cuando ella se sentó, con la mirada perdida en las carpetas que sostenía en las manos, él se dedicó a mirarla… No, a observarla. Se percató de la tensión en ella y se sintió un real tonto al suponer cosas que, para él, eran evidentes. Al parecer, para la mujer con quien eligió tener una relación real, no. No sabía cómo sentirse ahora. Supuso que ella se pondría feliz al saber que lo que tenían iba más allá de diversión y sexo. Que no era solo una compañía ocasional con quien pasar un fin de sem