LUCCA ANDREOTTI
Por fin habíamos enviado la propuesta y ahora solo quedaba esperar, lo cual era peor, pero al menos mi padre ya no tenía porque obligarme a permanecer todo el día junto a él, así que eso me permitía respirar.
Como ahora disponía de un poco más de tiempo libre, decidí salir con mi madre a comer a uno de los restaurantes que Alexa me había recomendado y ella no tuvo problema ya que a pesar de que ya no teníamos más que hacer, mi padre se las había arreglado para reunirse con un pa