Mundo ficciónIniciar sesiónLUCCA ANDREOTTI
Pasaron un par de días y las cosas no mejoraban; nuestros abogados junto a los de la familia Pemberton habían conseguido acallar los rumores y aunque seguíamos en el ojo público, el escándalo y el caos habían disminuido.
Mi padre, pues él seguía furioso, aunque ahora no me lo decía de frente y en lugar de eso solo me ignoraba lo cual se sentía mucho peor, pero al







