POV: MAIA
Creí que estaba mejorando.
Después de tantos días despertando sobresaltada, de revisar cada rincón de mi habitación antes de atreverme a dormir, de contener el aire cada vez que un alfa pasaba cerca, empecé a creer que tal vez podía volver a respirar sin miedo.
Mi cuerpo ya no dolía como antes.
Los moretones habían desaparecido.
Las heridas cerraban lentamente.
Incluso la cicatriz que atravesaba mi nuca, donde alguna vez existió mi lazo, había dejado de arder todos los días.
No