15-Su marido.
—Y ahora, ¿cual es el próximo paso?— quizo saber Ale.
—¿Tienes a alguien en el pueblo que nos pueda ayudar?
—Si, Rafael el novio de mi hermana.
—Perfecto, quédate aquí voy a buscar a Diablo y nos vamos ahora mismo.
Mientras tanto en la casa Gerónimo no paraba de vociferar.
—¡ALEJANDRAAA! Donde te escondes puñetera mocosa, ahora si que rebasaste todos los límites .
—Gerónimo, que son esos gritos—le preguntó Fer llegando a la sala.
—Tu hermanita querida y del alma—ironizó— que no es más que una p