16-Celos.
Ale sintió una calidez en su cara y eso la hizo despertar, estaban entrando unos rayos de sol por las rendijas que tenía aquella desgastada cortina que cubría la única ventana de aquel cuarto, para su sorpresa había dormido bien, tenía a Diego prácticamente arriba de ella, ella estaba boca arriba y Diego la estaba abrazando, todavía estaba dormido entonces se le quedó mirando fijamente, tuvo que sonreír cuando se acordó que hizo eso mismo la noche que pasaron juntos, le gustaba mirarlo, lo veía