Capítulo Cincuenta y Cuatro — Imposible resisti-la...
Lorenzo Bianchi
Necesitaba de alguna forma convencer a Diana de no desaparecer de mi vida por culpa de este maldito matrimonio forzado con Antonella.
Reconozco perfectamente que estoy siendo invasivo y posesivo, sin dejarle el menor espacio para que logre siquiera respirar o pensar.
Pero sé muy bien que, si vacilo y permito que se aleje un centímetro ahora, podría no tenerla nunca más de vuelta a mi alcance.
Para un hombre frío como yo, que nunca se permitió apegarse a ninguna mujer, descubrir