En el gran comedor de la mansión North, el aire era espeso, cargado del humo de los negocios y las ambiciones.
El padre de Ridell, con una satisfacción que le tensaba las arrugas, no dejaba de hablar sobre la alianza con los Valentine.
—Han cumplido con todo lo pactado e incluso más —decía el viejo North, mientras observaba a su hijo con una mirada contrariada—. Killian Valentine ha demostrado ser una pieza ágil en Europa; bajo su mando, la expansión de nuestros activos está ocurriendo a pasos