VICTORIA
—¡¿Cómo que no tomarás el avión?!
Se da cuenta de que lo estoy escuchando y se aleja para que no lo siga haciendo. No quiero decir que lamento oír aquello, pero la verdad me alegra.
—Hijo, la novia de papá vendrá en unos días, no seas grosero con ella. ¿Está bien? Tienes que empezar a conocerla.
—Mi mami, es más bonita que esa señora.
—Ángel, por favor, solo conócela.
—Está bien, ¿cuándo viene esa señora?
Me alejo de la puerta donde me puse, para intentar escuchar.
—¿Todo bien? — Disim