VICTORIA
No respondió mi pregunta, porque la enfermera salió con la receta y el alta firmada, mi nene andaba soñoliento, Bastian lo cargó en sus brazos, mientras yo lo tapara con su chaqueta.
—Él va a estar bien.—Le digo, realmente sintiendo un alivio, saber que solo fue eso y no algo peor, pero también se siente distinto, no hacerlo yo sola.
—Siempre venías sola, ¿verdad?
—Mejor dejémoslo en casa y platicamos.
…
Ahora lo tengo frente a mí, esta vez las luces no están apagadas, no quiero arruin