Capítulo 38.
Mauro se coloca en posición, observando a varios guerreros que están en medio del entrenamiento.
Los golpes, el sudor y el olor a esencias combinadas atraviesan sus fosas nasales.
Sin embargo, continúa moviéndose de forma sigilosa, asegurándose que nadie nota su presencia.
En medio de la vegetación nota huellas de licántropos.
Se acerca huele y niega.
“No deberían estar aquí, son frescas pero…” su mente se distrae en su misión.
“Ahora solo debo encontrarlo a él.”
Hasta que un guerrero en espec