Capítulo 27.
El tono de voz de Kael era sutil, relajado, incluso íntimo.
El calor de su aliento acaricio el rostro de Karen haciendo que dé un paso hacia atrás.
— Yo no quería interrumpir…— Susurra Karen rompiendo el contacto con él, su estómago se encoge y se gira en todas direcciones.
— No, lamento esa presentación tan osca, tan horrible, creo que ya lo notaste pero… soy diferente, pero siento curiosidad por ti.
— ¿Qué tendría de curioso?— pregunta ella— Solamente soy una hembra que está en este castillo y