Capítulo 26.
El orgullo que siempre había corrido por las venas de Karen esta vez se esfumó.
Cada una de las palabras dichas por los alfas antiguos atravesaban su corazón de forma implacable.
El desprecio en cada una de las frases de Darian la torturaba en silencio.
Mientras tanto, las manos de Karen tiemblan ante la desesperación.
Zack atasca las garras en el posa manos de su silla al punto que varias de sus zarpas se atascan en la madera impidiéndole levantarse sin provocar alboroto.
“Interferir en este mo