Capítulo 24.
El cuerpo de Zack se mantiene ahí, cada vez más grande para ese espacio que lo arropaba al punto de asfixiarlo.
La esencia de Karen lo rodea hasta que olvida incluso el motivo por el que había ido ahí.
Pero las palabras de la morena lo regresan al presente como baño de agua con hielo:
— Sí, necesito que me digas cuáles son los días que no estarás en mi habitación, Zack.
En ese instante el cuerpo del alfa se tensa.
Su lobo reacciona de forma inmediata, reclamando no solo el tiempo que él debería