Capítulo 19.
Zack se ríe, camuflando la frustración que esa pequeña hembra le hacía sentir.
— Y según tú, ¿de dónde sacaste que tienes el derecho de apartar el tiempo del rey?
Ella pone los ojos en blanco y sus manos hechas puños en las caderas.
— Vamos, Zack. Sé que no soy un amante cualquiera, de serlo…— Ella contiene el aliento observando una delicada gota de sudor correr por su definida quijada.
Hasta que llega al final de ella y cae.
El olor que suelta su piel es fuerte, almizclado mas la esencia de su